Peluqueando

Cuando la frustración supera la razón

Posteado el 25 Oct 2013 por Walter Marquez   |   ,   

Cuando me propuse generar este espacio en la net lo hice con la premisa de tratar de plasmar las salidas de pesca que iba haciendo, casi como un diario o bitácora de mis pescas, tratando de no pecar en grandilocuentes explicaciones técnicas. Un espacio donde solamente poder recordar los hechos y sobre todo las sensaciones que tuve ese día tan mágico en que pude empuñar una caña.

Por ello siempre me resultó divertido encontrar una analogía que despierte en mi memoria lo acontecido en cada día, asi los relatos saltan de días apoteóticos, carnavales, sinfonías perfectas y muchas frases que en la primera impresión me transporta a ese pesqueril.

Este prólogo me sirve para poder darle forma a esta nueva aventura en la cual la sensación que me quedó grabada en la retina no es justamente una que refresque grandes piques o peleas intensas (a pesar de que las hubo en cantidad). No, en esta salida que voy a relatar me quedó un sinsabor amargo del aprendizaje, y del peor modo, a las malas, por la negativa de enfriar el mate y repensar los hechos dejando que la frustración supere a la razón…pero vayamos al relato.

  

Nueva salida de la banda, esta vez con un cambio obligado ya que Mariano no podía venir y en su reemplazo se sumó Victor, el destino elegido nuestro amado Gualeguay con Jorgito Cot. Para esta oportunidad tomamos la idea de Jorge de hacer una pesca distinta para esta zona, nada de lancha, nada de navegación, a recorrer caminos de tierra dentro de una estancia privada y pescar en los zanjones de desagüe del campo.

Cargados bártulos y recorridos los primeros kilómetros, en el serpenteante camino que se forma sobre el terraplen y bordea el fino hilo de agua de desagote del campo, llegamos a el primer point de tiro. Acá arrancó Telmo con un engaño casero que imita a un cangrejo negro con la primera hermosa tararira. Al rato Angel logró una captura con una rana highlander traileada con cuchara. Fue todo, estaban muy frías y ausentes las muchachas asi que seguimos viaje.

  

En un corte del cause de agua producto de un árbol hundido comenzamos de nuevo los lances. Remolonas las tarariras brillaban por su ausencia hasta que las pudimos irritar. Justo a la derecha del árbol tuve mis primeros ataques con una rata bad line negra traileada con una giratoria delantera. Hermosos portes se sucedieron en mi engaño, mientras el resto del grupo tanteaba otras zonas con otros engaños.

Al ver la efectividad Victor se arrimó a mi zona de fuego y comenzó a levantar algunas con un highlander naranja, en breve, Telmo y Angel tuvieron sus piezas con una bananita casera y un oreno flex de del respectivamente.

  
  

Ya con el pique mermado seguimos camino un poco mas hasta otro corte de terraplén donde había un poco mas de vegetación en superficie. Todos comenzamos tiros largos hacia la otra costa con distintos softbaits antienganche. Lentamente comenzaron a salir hermosos animales, de muy buen porte general, que atacaban el engaño ya cuando llegaba a nuestra costa..las tarariras salian de la zona de protección de vegetación para cautelosamente atacar su presa.

La sinrazón de la frustración

Y aquí, en este lugar y en este instante comienza mi tortura que da pie a la nota. Mientras lanzaba noté que me faltaban un par de metros para llegar bien al hot point de pesca entonces opté por alivianar el freno de mi curado. Fui buscando distintas variantes a medida que lanzaba y veía si lograba mas distancia o peluqueaba mucho el reel…hasta ahí todo normal, nada del otro mundo.

Ya regulado seguí lanzando hasta que los tiros comenzaron a ser mas peluqueados a medida que subía el viento, era un lance bueno y dos malos. Y ahí comenzó el calvario porque en vez de retrotraer los cambios de freno me nublé de frustración y los lances comenzaron a ser desastrosos, en vez de enfríar la cabeza y repensar que podía estar mal comencé a pelearme literalmente con el reel, la pesca, y se me nubló la cabeza.

En este momento de triste pelea conmigo mismo fue cuando la pesca se puso mejor y los chicos con sus softbaits no paraban de sacar taruchas enormes, una tras otra, lo que hacía que mi frustración subiera a límites que jamás me había pasado. Soy calentón lo se, pero también a sabiendas de eso, pongo paños fríos cuando las cosas no salen. Esta vez la frustración de no poder hacer un solo lance correcto sumado a un momento de pique extraordinario pudo mas que la razón. Finalmente dejé la caña y opté por sentarme a esperar que pase la calentura. Ya mas calmado decidí abrir el curado y volver a acomodar los pines del freno.

Y descubrí que era lo que pasaba. No me había olvidado de cómo se lanza (obviamente que no, pero era increíble no sacar un tiro que casi pensé que sí) sino que uno de los pines se había salido en la última acomodada y estaba tirando casi sin freno, sumado a que aumentó el viento, los pelucones eran imposibles de evitar.

       

Mas tranquilo y con los primeros lances ya solucionada la calentura y la parte técnica del reel, recuperé algo de terreno con alguna captura usando las ranas leg frog de zman. Pero la zona ya había sido diezmada asi que volvimos a movernos. Avanzamos unos kilómetros mas hasta el cruce de aguas entre el canal pararelo del terraplén y un canal que desembocaba a río abierto.

En esa zona no se activaron salvo un par de piques esporádicos. Ahí nos separamos, Jorge y Angel se fueron al otro lado del terraplén al otro canal pararelo y Victor, Telmo y yo seguimos avanzando por el que estábamos unos metros mas.

   

Los chicos se hicieron una panzada usando highlander claros lastrados..a mi no me quedaban asi que seguí a media máquina con la pesca. Retrocedí en mis pasos y volví al cruce de aguas donde pude levantar un par de piezas con la pop frog de zman.

Ya después de almorzar y viendo una tormenta a lo lejos que presagiaba mucha agua, volvimos a la zona hot donde tuve mil percances. Apenas llegamos todos tuvimos buenas respuestas, yo con mis zman, Telmo con un crank casero y Victor con un super minnow spin de blue fox.

       

La cosa no duró mucho, el pique mermó y costó encontrarlas activas y la tormenta nos pasaba casí por la cabeza. Como el lugar es un camino netamente de tierra, una lluvia nos podría dejar encerrados sin posibilidad de salida asi que optamos por volver a la ruta. La vuelta fue con lluvia y bastante peripecias de manejo del gran Jorgito Cot, pero llegamos sanos y salvos.

Y asi fue esta nota, una pesca contundente, muchísimas tarariras de buen porte que no tomaban cualquier cosa, pero acertando los engaños adecuados garantizaron la fiesta. Para mi fue una salida aleccionadora, no en cuanto a la pesca, sino a tener que ser frío, razonable y disfrutar la cosa, no dejando espacio a la calentura y a la frustración, igualmente en el análisis final pesqué bien, pero podría haber sido mucho mejor, como les fue a los chicos……….Siempre se aprende, incluso cuando se pesca mucho.

Notas Recomendadas

Por que devolver

Muchas veces se discute si el pescador deportivo es realmente el culpable o no de la depredación de nuestros peces. Muchas veces llegamos a la conclusión que no. Esto no nos exime de la responsabilidad que tenemos de cuidar el recurso que tanta vida nos da.

Un pez devuelto es quizas la futura captura de tu hijo

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