Misterioso Tocantins

Posteado el 10 May 2025 por Walter Marquez   |   ,   

Y llegó finalmente el momento de otro gran viaje al exterior en busca de experiencias pesqueriles internacionales. Nuevamente el destino era Brasil, pero a un río muy poco conocido en Argentina... el río Tocantins.

La novedad para este viaje era no sólo el destino, sino además y muy importante, la autogestión del viaje. Decidimos desprendernos de la organización habitual de Bobby para armar un destino nuevo, todo por nuestra cuenta.

Asi, con parte de la logística con el guia armadada por Daniel, sacamos pasajes nosotros directamente a LAN. Esto hace que los gastos de un viaje asi bajen considerablemente, obviamente asumiendo el riesto de no tener una agencia detrás para solucionar problemas de logística.

Llegado el día nos encontramos con Victor, Daniel y Horacio en Aeroparque para emprender el largo viaje Buenos Aires-San Pablo- Palmas, donde al arribar nos esperaba Helena para trasladarnos en una camioneta los 300 km que separan Palmas del pequeño pueblo Peixe, base de salida de la pesca.

  
  

Al llegar al pequeño pueblo de Peixe entendimos realmente que estábamos en lo mas profundo del Brasil rural. Este pueblo no debe tener mas de 5000 habitantes que se dedican mas a las actividades agrícolas que a la pesca deportiva.

El hotel donde nos hospedamos resultó una agradable sorpresa con todas las comodidades tanto en la habitación como en las instalaciones y con un excelente restaurante donde cenar despues de nuestras jornadas. Realmente una grata sorpresa el Hotel Canoieros.

Desempacamos todo, nos acomodamos en las confortables habitaciones con aire acondicionado y nos fuimos al borde de la pileta a disfrutar de las primeras Antárticas heladas y a armar todo para comenzar la pesca mañana.

 
 

El río Tocantins es un largo río brasileño cuyas aguas desembocan en el océano Atlántico, cerca de la boca del río Amazonas, al este de península de Marajó en forma de amplio estuario. Es la arteria fluvial más importante del centro de Brasil, discurriendo por los estados de Goiás, Tocantins, Maranhão y Pará.

La parte a la que fuimos nosotros es la parte central del Tocantins, cercana a la famosa represa hidroeléctrica Angical, que forma el lago do peixe. El río esta conformado de importantes correderas y piedras a flor de agua, cataratas y agua que corre con fuerza. Ahi empezamos a descubrir o, quizas mejor aun, a generarnos el misterio de este hermoso río

Así empezamos yendo al agua comandados en dos lanchas perfectamente equipadas y muy cómodas comandadas por dos personajes maravillosos que nos entretuvieron todos estos días Higor y Ricardiño.

 
 

Nos embarcamos en una bajada de lancha donde los lugareños cruzan el tocantins de lado para ir a trabajar a la ribera de enfrente. Ahi nomas navegamos muy poco y nos encontramos con las imponentes piedras de este hermoso río.

La idea era ir gareteando las piedras e ir lanzando tanto en los remansos que se arman como con entre las mismas piedras donde corre el agua. Arrancamos usando jigs de pelo y hélices pequeñas en superficie, la idea era encontrar alguna de las especies cazadoras de este lugar.

A los pocos lances ya tuvimos actividad con toques violentos y sutiles, había que afilar la clavada para encontrarlos. Ahi si, cuando me acomodé empecé a sacar unos apapás gigantes que explotaban mi caña de 15 lb. Hermoso comienzo.

 
 

Hicimos unas pasadas buscando los famosos tambaquis (especies de pacues gigantes) usando de carnada comida para gatos saborizada. Horacio tuvo la fortuna de poder clavar un chanchazo de 12 kilos que le llevó como una hora de ida y vuelta para poder levantarlo con estos equipos tan livianos.

Llegado el mediodía el sol nos mandaba a buscar refugio y aquí el amigo Higor nos volvió a sorprender parando en un islote en el medio del río donde tenían un parador todo equipado para poder comer pescado y carne a la parrilla. Un lujo.

Esperando se haga la carne Higor se puso a lanzar con un robador clavando un Abatoado hermoso de la cola que me dió para que lo pelee y me entretenga. Hermosa pelea me dió el bigoton.

 
  

Despues de la siesta decidimos volver a probar suerte con los tambaquis un rato sin tener suerte, asi que para cerrar la tarde Ricardiño nos llevó a buscar una costa protegida del viento donde buscamos al famoso tucunaré azul .

Arrancamos con señuelos en superficie realizando una pesca a pez visto. Ricardiño iba en popa parado manejando el motor eléctrico y revisando la costa. El agua era totalmente transparente, como en todo el rio, por lo que al estar en poca profundidad se veia al fondo.

Finalmente logramos dar con ellos, pero no estaban activos en superficie, nos obligaron a bajar un poco con los artificios para tratar de irritarlos y que ataquen. Asi pues el brava 77 de Marine Sports me resultó muy efectivo asi como tambien los infaltables jigs de pelo .

Victor tambien estuvo activo con sus implementos logrando obtener algunas piezas de este brioso tucunaré que tanto le había desvelado el sueño. Una especie mas adentro por suerte.

  
  

La primera jornada fue dificil, pero con actividad variada. La expectativa seguía siendo alta ya sabiendo a que nos enfrentábamos, asi que nos preparamos para las próximas mas afinados de que poner y que preparar.

Para la segunda jornada decidimos ir aguas arriba, a diferencia del dia anterior, navegando mucho en busca de correderas importantes entre piedras donde buscábamos las famosas cachorras gigantes.

Lamentablemente a la mañana nos las encontramos y a la tarde tampoco, jajajaja. Un día durísimo donde a duras penas logré meter un lindo apapá para no terminar zapatero.

Lo mejor del día fue donde paramos a almorzar. Otra isla como la del primer día pero muchísimo mas equipada, con instalaciones full, hasta internet tenía. Increíble en el medio de la nada tener esta posibilidad de relajarse.

 
  

Para el tercer día la idea volvió a ser la misma de ir aguas arriba pasando el puente que nos marcaba que estábamos lejos. El recorrido era maravilloso cruzando increibles rápidos que me hacia acordar algun río del sur argentino.

El agua era totalmente pristina de transparente, pero lo que si nos dimos cuenta y que con seguridad nos venía afectando profundamente la pesca era lo crecido que estaba. Un movimiento tan importante y rápido hace que los lugares dejen de ser lo mismo y que los peces se muevan o se metan mata adentro.

La pesca fue floja, como se venía dando, aunque tuvimos algunas piezas como para salvar el día. Yo logré sacar mi primer tambaquí en esa pesca extraña del derive con alimento de gatos. También logré meter una hermosa bicuda.

Victor se recuperó con su primer apapá y cuando fuimos a buscar los tucunarés logró un pequeñil.Igualmente muy floja la jornada hasta, el tocantins nos seguía negando sus misterios.

  
 
 

Ya avanzado el viaje con flojos resultados, nos quedaba todavía un intento mas, el mítico Lago do Peixe. Este lago es producto de la represa hidroeléctrica Peixe Angical y forma un estuario de unos 120 km2 de extensión.

LLa idea era cambiar de guias por lo que en este día salíamos con Higor para buscar los famosos azulones de este espejo. Lamentablemente ya en la navegada nos dimos cuenta de lo fuerte que estaba el viento lo que nos achicaba mucho las canchas de pesca.

Como el resto de los días, la jornada fue pobre, con apenas algunos pequeñines a bordo y algun jacundá mezclado. Realmente nos quedamos con las ganas de conocer mas en profundidad este espejo gigantesco del río Tocantins.

  
 
 

Despues tuvimos una jornada mas en el Tocantins con carnada en busca de las cachorras donde tuvimos actividad pero no tuvimos suerte. Inclusive una grande la había clavado y me la terminó comiendo un boto antes de que la pueda levantar (asi de mufados estábamos).

El regreso a casa fue extraño. La pesca en general fue muy mala, pero le vimos el tremendo potencial al lugar. Esto sumado a lo belleza del Rio Tocantins (para mi el mas lindo y misterioso que vi en Brasil hasta ahora) hace que la amrgura de la pesca se compense con unas ganas de volver y darle revancha mas que importantes.

Nos fuimos por nuestra cuenta y lo que se refiere a logística y organización salió mas que bien lo que nos abre un mundo nuevo a estos viajes internacionales de pesca. Esperemos se repita pronto a algun lugar maravilloso de los innumerables que tiene Brasil y que la verdad, nos da una sana envidia. Por ello, un agradecimiento gigante a mi compañero de pesca Victor, socio de aventuras, que está en todo y se brinda en cada cosa que pueda hacer para que tengamos locuras como las que vivimos año a año.

Notas Recomendadas

Por que devolver

Muchas veces se discute si el pescador deportivo es realmente el culpable o no de la depredación de nuestros peces. Muchas veces la conclusión es no. Esto no nos exime de ser responsables de cuidar el recurso que tanta vida nos da. Un pez devuelto es quizas la futura captura de tu hijo

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